Hoy hablaremos del invento del preservativo.
Por:
Ángel Moreno Llatjós
El "delicioso" es un juego de tres, donde deberían participar una pareja y un condón, un artículo considerado de extrema necesidad por varias razones, las dos más importantes que se me ocurren ahora mismo son la de no tener una cosa de esas feas que te joden la vida a las que algunas llamáis "bendiciones" o agarrar una enfermedad de transmisión sexual. De hecho, el preservativo es algo que siempre deberíamos tener a mano (o puesto en otro sitio).
Los egipcios utilizaban un tipo de funda de lino o tripas de animales con una de sus puntas atadas para así retener el esperma y protegerse contra las posibles enfermedades de transmisión sexual.
En aquella época estaba prohibido tanto por el poder religioso como por el gobierno el uso del preservativo para evitar posibles embarazos, ya que interfería artificialmente contra la palabra de Dios de crecer y multiplicaros, por lo que únicamente era usado para prevenir enfermedades venéreas (llamadas así en honor a Venus, la diosa del amor).
Foto: Google Image/ Este condón lo podemos ver en museo del Cairo.
De acuerdo con los estudios arqueológicos, estos preservativos estaban mayoritariamente destinados a los hombres que frecuentaban con asiduidad las casas de prostitución, para prevenir sobre todo la propagación de la sífilis. (Según las mismas investigaciones, parece que antes de ser usados se sumergían en leche tibia para que se ablandaran). La idea era lavarlos y utilizarlos de nuevo las veces que fuera posible... (Jajaja, tendrías que ver la cara que has puesto al leer esto).
Lo curioso es que todavía alguno de estos preservativos se conserva hasta la fecha. Incluso desde el año 2000, el Museo Británico de Londres mantiene una exposición con los condones más antiguos del mundo, que fueron encontrados en una excavación hecha en 1980 en Inglaterra.
Lo increíble es que estos preservativos son tan finos como los que se fabrican actualmente de manera industrial con látex y que todos nosotros utilizamos (por desgracia algunos menos de lo que nos gustaría) aunque su grueso (34 milímetros) era menor que los de ahora (52 milímetros).
También en las pinturas rupestres de Combarelle en Francia, que datan de del 100 al 200 d.C. (Les Combarelles es un yacimiento arqueológico paleolítico situado al suroeste del país. Se trata de una cueva con arte parietal con más de 600 grabados atribuidos a la época Magdaleniense) muestran algunas de las pruebas más tempranas del uso de condones en alguna de sus pinturas.
En la primera década de 1500, durante el Renacimiento, una epidemia de sífilis se extendió rápidamente por Europa, necesitando así la promiscua población algún tipo de protección. Gabriel Fallopius (buen apellido para alguien que inventa preservativo) inventó una capucha de lino que serviría para solucionar el problema. Además, los usuarios con el tiempo también se dieron cuenta de que la vaina tenía un efecto secundario inesperado: evitaba el embarazo.
Unos años más tarde, las capuchas de lino se impregnaron en un producto espermicida y se dejaron secar antes de ser usadas, lo que aumentó su efectividad como control de la natalidad y creó los primeros condones con espermicida.
En 1839 el descubrimiento de la vulcanización del caucho por Charles Goodyear (A fines del siglo XIX, los condones se conocían comúnmente como "gomas" debido a Goodyear y su fabricación de neumáticos para autos) permitió que los artículos fabricados en caucho se produjeran a bajo costo y en grandes cantidades facilitando así su adquisición.
Pero cómo no todo pueden ser alegrías y la vida es tan dura cómo los preservativos de piel animal, en 1873, el Congreso de Estados Unidos aprobó lo que sé llamó la ley de Comstock que prohibía la información anticonceptiva y limitaba la disponibilidad de condones a la población, aunque su fabricación y venta seguía legalizada. Posteriormente en la Primera Guerra Mundial, los soldados de todo el mundo necesitaban preservativos. El ejército alemán fue el primero en repartirlos entre sus soldados, después el británico y norteamericano.
Desde finales de 1800, hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, la gran mayoría de condones utilizados en Europa fueron importados y fabricados de Alemania. Pero ya durante la guerra, dos compañías estadounidenses se convirtieron en los principales proveedores de las tropas aliadas, Julius Schmidt, Inc., y Youngs Rubber Company. Julius Schmidt llamó a sus marcas de condones Sheik y Ramses.
En 1919, Fredick Killian comenzó a producir condones de látex, exactamente los que conocemos ahora, que reemplazaron a los de caucho. Su proceso de producción es simple: En un molde con la forma del condón se sumerge una solución de látex con químicos aditivos.
Este proceso no ha cambiado mucho en éstos años, aunque ahora ha pasado a ser más automatizado.
Este nuevo preservativo tenía varias ventajas respecto a sus antecesores, como ser más delgado y resistente. Desde entonces, sus innovaciones no han parado, pese a que su uso bajó mucho a partir de los años 60s a los 80s, debido a la introducción de las pastillas anticonceptivas para el control de la natalidad. Aunque, con la expansión del Sida, a inicios de los 80s de nuevo los condones ocuparon el primer lugar del ranking, convirtiéndose en esencial para la prevención de infecciones.
Foto: Foto de Cottonbro en Pexels A mediados de los 90s se estableció una normativa europea que regula la fabricación de los condones, denominada EN600, según la cual un preservativo debe tener las medidas: 170 -180 mm de longitud y 52 mm de diámetro (recordemos que los de tripa que se conservan en el Museo Británico eran de 34 mm), y debe pasar una prueba de relleno con 18 litros de agua sin romperse. ¡Esto para un preservativo normal, pues existen preservativos de tamaños especiales, aquellos que brillan en la oscuridad o sensitivos, también con sabores, etc.…!!!
Y ya para terminar os diré de dónde proviene la palabra condón. Según una leyenda, el doctor Condom, médico de la corte de Carlos II (1630-1685) fabricó un preservativo de tela para evitar que su majestad siguiese llenando la ciudad de Londres de hijos ilegítimos y así evitar problemas con la sucesión al trono. (por si no lo sabías, Carlos II pasó a la historia con el sobrenombre de “el monarca feliz” ... Y por algo sería).
Pero es bastante más probable que la palabra “condón” derive del latín condus, que significa “receptáculo” o de condam lo podría indicar que vendría del italiano guantone (guante).
Foto: de Cottonbro en pexels
Sobre el autor
Ángel Moreno Llatjós
Colaborador de Nuestro Parche
Estudió Bellas Artes especializándose en escultura en vidrio y cristal.
Es nacido en Manresa, Barcelona aunque ya hace 12 años que vive en Colombia.
Mira esta nota:

Foto:
