Hola de nuevo parcheros, hoy seguiremos con temas algo picantes y escribiré sobre el sexo y las histéricas (sé lo que estás pensando y no conozco de nada a tu novia)
Por:
Ángel Moreno Llatjós
Joseph Mortimer Granville (1833–1900) fue un médico inglés el cual en la década de 1880 inventó el vibrador eléctrico, un dispositivo diseñado para aliviar molestias musculares, así como para curar la "histeria" femenina y es que entonces, las mujeres que presentaban ansiedad, cambios de humor, depresión, o eran "paticalientes", eran mandadas al médico, el cual le diagnosticaba que padecía de una enfermedad denominada "histeria".
El tratamiento era un "masaje pélvico" con la finalidad de lograr el paroxismo histérico, conocido en la actualidad como orgasmo. Fue tanta la cantidad de mujeres que asistieron a las consultas para el "tratamiento para la histeria" que los médicos quedaban completamente agotados y con sus dedos acalambrados (sé que cuesta entender que alguien pueda cansarse de eso, pero por lo visto así dice la historia que era); por esto mismo decidió el Dr. Joseph Mortimer inventar un aparato el cual producía vibraciones rítmicas y así se lograba más fácil y rápido el paroxismo histérico en la paciente sin necesidad del común masaje manual que todas conocéis.
Dos décadas después de la invención del médico Joseph Mortimer, la compañía de electrodomésticos estadounidense Hamilton Beach lanzó el primer vibrador eléctrico para venta comercial anunciándolo como el sexto aparato doméstico en ser electrificado. El aparato, no tardó mucho en convertirse en otro miembro de la familia. Incluso, dentro del catálogo de la compañía Sears, Roebuck and Company de 1918, el vibrador se vendía en la sección de electrodomésticos y era comercializado como el accesorio "más útil y satisfactorio" (no tengo la menor duda de ello y supongo que vosotras tampoco).
En esos años el "aparato electrodoméstico" era visto como un artefacto medicinal y muchas mujeres los tenían en sus casas para cuando tenían "ataques de histeria" (¿Qué concepto tenéis ahora de vuestras abuelitas después de leer esto?).
Ya en el año 50, los comerciales del "maravilloso electrodoméstico" mostraban mujeres escotadas e imágenes muy sexualizadas (siempre se ha dicho que el sexo vende), al lado de escritos que aseguraban que dicho aparato "solucionaba los nervios y ayudaba a relajarse". Pero dos años más tarde, La Asociación Americana de Psiquiatría declaró que la histeria femenina no era una enfermedad (un simple caso de arrechera es lo que era). Y que su tratamiento era sencillamente una sesión de masturbación. A la vez, la industria cinematográfica se convirtió en el lugar más adecuado para la aparición de pornografía y se enseñó en la gran pantalla a los vibradores como juguetes sexuales comunes. Y así, el gobierno tuvo la excusa inducido también por la iglesia, y prohibió los anuncios en catálogos femeninos y estantes de todo tipo de tiendas.
En muy poco tiempo no se hablaba del vibrador ni se veía ya en los hogares. Pasó a ser un tabú, se asoció a la perversión y a prácticas prohibidas por Dios. Tocó esperar a finales de los años 60 para que el vibrador regresase como un juguete sexual a muchos hogares (gracias hippies). Y desde entonces hasta ahora con la entrada triunfal (nunca mejor dicho) del Satisfyer, se ha ido de nuevo teniendo en la mayoría de casas.
Cómo veis, se supone que la aparición del consolador es relativamente nueva, sin embargo, hace pocos años, en un convento de París se encontró un objeto con la forma de un pene real bien dotado (algo así como el de un costeño). El aparato apareció escondido entre los cojines de un sillón, era de marfil y tenía un compartimiento donde se colocaba un líquido para simular una eyaculación. Se cree que fue creado alrededor de 1650.
Anteriormente al consolador de la monjita Sor "Arrecha", tenemos que las mujeres chinas en el siglo XV también utilizaban consoladores de madera laqueada de diferentes tamaños.
También el Renacimiento nos dejó pinturas, frescos y esculturas con escenas de parejas en posiciones sexuales. Fue en esta época cuando se recuperó el aceite de oliva con hierbas aromáticas como lubricante junto a los consoladores, para que la penetración fuera más placentera . Con la llegada de la edad media hubo un cambio de mentalidad en la sociedad, la cual seguía ciegamente la voluntad de Dios todopoderoso, con lo que las relaciones sexuales se restringían a fines procreativos, y los consoladores estaban completamente prohibidos por la iglesia. En épocas del Imperio Romano, en el tiempo de las orgías y bacanales aparecieron los diletti (de ahí viene la palabra dildo), consoladores de diferentes tamaños, formas y texturas que se lubricaban con aceite de oliva. Durante las orgías romanas el diletto solía amenizar la velada a sus miembros de ambos sexos. Y bastante anterior a esto, tenemos un vaso griego del siglo VI a. C. en cuya decoración se ve una mujer inclinada haciendo una felación, mientras otro varón le introduce un consolador. En otro vaso griego del siglo V a. C., se ve una mujer utilizando un consolador. Posiblemente se trataban de olisboi, reproducciones fálicas, a menudo realistas, que se fabricaban en cuero, en piedra o madera. Durante la época de los faraones egipcios en el siglo VI a. C., Prácticamente no había ningún tabú sexual, con lo que el uso de los consoladores era muy habitual entre ellos. Se han encontrado murales, relieves y jarras con dibujos de mujeres utilizando consoladores, tanto vaginalmente como analmente. El sexo era algo muy común y se disfrutaba al máximo. Y por último, muchísimos años antes también tenemos un falo de piedra de 28.000 años que fue encontrado en Alemania, en el yacimiento de Hohle Fels, se reconoce como el «juguete sexual» más antiguo conocido (cómo supondréis, éste no era eléctrico).
Conclusiones, todos tenemos derecho a disfrutar, así como espero que vosotros hayáis disfrutado de éste escrito en el cual he tenido que meter mucha paja para alargarlo un poco... Jajaja.
En unos días nuevo tema.
Sobre el autor
Ángel Moreno Llatjós
Colaborador de Nuestro Parche
Estudió Bellas Artes especializándose en escultura en vidrio y cristal.
Es nacido en Manresa, Barcelona aunque ya hace 12 años que vive en Colombia.
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